
Cinematografía y producción
Matías Lamarque Lorca & Cristóbal Vargas Parentini
Productor ejecutivo
José Venegas
SINOPSIS
¿Sabes lo que significa dedicarle la vida entera a un kiosco? Luis Emilio lo sabe mejor que nadie. Durante veinte años ha sido el alma de un kiosco en Providencia, abriendo antes del amanecer y cerrando bajo la luz de la luna. Trece horas al día, sin descanso, para que a su familia nunca le falte nada.
Pero su historia va más allá del esfuerzo: es también la de un oficio en extinción. Los kioscos, que fueron el corazón de los barrios chilenos, hoy desaparecen bajo la sombra de lo digital.
Luis Emilio resiste con humor, entrega y una pasión que va más allá del trabajo, porque su kiosco no es solo un sustento: es su vida, su orgullo, su legado.
NOTA DE INTENCIÓN DE LOS AUTORES
Desde nuestra infancia, los kioscos han sido parte fundamental de nuestras vidas. Recordamos con cariño cómo nuestros padres y abuelos compraban el diario no solo para informarse sobre Chile y el mundo, sino también como una excusa para compartir conversaciones, risas y reforzar los lazos de amistad con los vecinos del barrio.
Hoy nos duele ver cómo esta tradición, presente en nuestras ciudades desde 1879, se desvanece lentamente, llevándose consigo una parte valiosa de nuestra memoria colectiva. De esa tristeza nace la necesidad de contar la historia de Luis Emilio, un suplementero que encarna la dedicación, el sentido del humor y la perseverancia de quienes luchan día a día por el sustento de sus familias.
A través de este cortometraje, buscamos visibilizar a estas figuras esenciales de nuestros barrios, destacar el valor social de su oficio y subrayar la urgencia de proteger un rol que ha contribuido por generaciones al tejido humano de nuestras comunidades y que hoy se encuentra en riesgo de desaparecer.